domingo, 17 de junio de 2012

Él ya sabía que ella era una chica con los labios besados, que era demasiado loca y divertida para él, que se podía derrumbar de un momento a otro pero que en menos de una décima de segundo le daba ese puto venazo de felicidad que le cambiaba el día. Sabía que ella no le tenia miedo a la vida porque había aprendido a reírse de ella. Que si lloraba era porque quería, no porque la hubiesen hecho daño. Sabía que tenía miedo a las alturas porque más de una vez había estado a tres metros sobre el cielo y había acabado por estrellarse contra el suelo, sabía que sus sueños se habían roto mil veces y ella había dedicado las noches frescas de verano en unir los pedazos. Que nada ni nadie consiguió nunca borrarle esa sonrisa jodidamente perfecta de la cara. Sabía que su mundo empezaba en las nubes y acababa en las estrellas.Sabía que era todo lo contrario a él, que ella era como las locuras de los sábados noche y él como las frías tardes de domingo, que ella ni si quiera se preocupaba de su presente y el vivía planeando su futuro y recordando su pasado, él era el sur y ella hacía mucho que había perdido el norte, y aunque lo sabía, allí estaba él, mirándola como un idiota, enamorado de ella hasta las trancas.

Pero ahora ya es tarde.

Lo tenía tan, pero tan cerca, y lo deje escapar, jugué con él. Y me arrepiento, quizá debí haberle dicho lo que le quería, ser romántica con él. Querría dar vuelta atrás, como si nada de esto hubiera pasado, pero no lo consigo, no doy asumido que lo hecho está hecho. Quisiera mirarle disimulamente, que solo se enterara él y que me sonriera, verle feliz, sin complejos ni preocupaciones, pero sabiendo que es mío, que nadie, por el momento, me lo robará. Pero fue una opción que tire por la borda, la desprecie, sin darle una oportunidad. Ahora, tengo ganas de eso, de que me abrace por detrás, de que me mire con su mirada profunda, que me diga "Te quiero." como me lo decía, que se enfade conmigo por no contestarle, que me diga lo muy tonto que es, sabiendo que no lo es, que me explique lo mucho que echa de menos todo lo pasado, que me cuente como pasó todo, como lo consiguió, que me bese y me obligue a olvidarlo todo, que me espere cuando llegue tarde, que me acompañe cuando tenga que moverme por las calles mojadas, que me deje hacer el tonto, que me coja en el hombro y me lleve lejos, muy lejos, pero ahora el que no quiere es él, hubo tanto y no hay nada.

sábado, 16 de junio de 2012

A veces ganas, a veces pierdes, a veces pierdes las ganas.

Recuerdos bonitos y sonrisas falsas. Todo ha cambiado y no para bien. Tratas de buscar una salida, algo que te vuelva a hacer ser feliz. Pero cada intento es fallido. Música sonando que cuenta tu vida. Y tus ojos, ¿que decir de tus ojos? Si están llenos de lágrimas. Lágrimas que están acostumbradas a salir cada noche. El pasado te persigue, el presente te ahoga y el futuro te agobia. Tus latidos ya no tienen sentido, o eso piensas tú. Siempre tienes la esperanza de que las cosas cambien y vuelvas a ser esa chica con ganas de despertar cada mañana. Pero el tiempo pasa y todo sigue igual, incluso tu mojada almohada. Solo te queda un cuardeno en blanco con ganas de ser escrito y una botella de vodka en la que ahogar tus penas.

Por el miedo a no ser correspondidos.

A veces nos cuesta aceptar la realidad. Aceptar que no estamos hechos para esa persona. Pero es que a veces esa no es la realidad. Pensamos que el fallo es de él pero no, eres tú. ¿Pretendes estar con él sin hacer nada por conseguirlo? La vida no es fácil pequeña, y menos estando sentada en el sofá. Si quieres algo no dudes en ir a por ello. Creete que eres perfecta, perfecta para él, claro. Imaginate que él se muere porque le digas esas dos palabras que a todos nos gusta escuchar, y tú simplemente estas ahí esperando a que él lo haga. ¡Reacciona! Es ahora o nunca. Hoy puede que te estes comiendo la cabeza por él y mañana comiendole la boca a él. Quien sabe, intentalo. Las cosas a veces pueden salir mal, pero a veces pueden salir muy bien.

Payphone



All those fairytales are full of shit, one more fucking love song and I'll be sick...

Se llama vivir la vida según algunos. Según yo, se llama superar, continuar, ser feliz.

La indiferencia se abrió paso entre todos los caminos imposibles, los posibles los dejó para la desesperación. Llegó lo malo, se fue lo bueno, y ahora tú no sabes qué hacer.
El mundo se acaba de parar, cuando lo que querías es que se parara cuando todo iba bien, y fíjate, lo perra que es la vida, lo que se puede llegar a sufrir, lo que se puede llegar a querer.
Escuchamos mucho, más de lo que deseamos, y menos de lo que podemos llegar a escuchar. Y todo se vuelve a la contra, no lo aguantas, no puedes más. Hasta que ocurre.
Hasta que llega ese momento que no tiene ninguna explicación, que nadie puede recordar, que nadie puede identificar.
Todo cambia. Se fue lo malo. ¿Y qué viene ahora? O mejor dicho, ¿cómo ha pasado esto?
¿Dónde quedó lo malo? ¿En qué maldito instante hemos superado todo?Nadie lo sabe, ni lo llegará a saber jamás, pero las cosas se superan, todo sigue, todo es especial de nuevo.